|
|||||||
| PaÃs | |||||||
| • Región | |||||||
| • Provincia | |||||||
| Código ISTAT | 058091 | ||||||
| Cód. catastral | H501 | ||||||
| Ubicación | |||||||
| • Altitud | 37 msnm | ||||||
| Superficie | 1.285 km² | ||||||
| Fracciones | Véase lista | ||||||
| Municipios limÃtrofes | Albano Laziale, Anguillara Sabazia, Ardea, Campagnano di Roma, Castel Gandolfo, Castel San Pietro Romano, Ciampino, Ciudad del Vaticano, Colonna, Fiumicino, Fonte Nuova, Formello, Frascati, Gallicano nel Lazio, Grottaferrata, Guidonia Montecelio, Marino, Mentana, Monte Porzio Catone, Monte Compatri, Monterotondo, Palestrina, Poli, Pomezia, Riano, Sacrofano, San Gregorio da Sassola, Tivoli, Trevignano Romano, Zagarolo | ||||||
| Población | 2.718.768 hab. (31.12.2007) | ||||||
| • Densidad | 2.115,3 hab./km² | ||||||
| Gentilicio | romanos (italiano: romani) | ||||||
| Código postal | 00100 (genérico), del 00121 al 00199 |
||||||
| Pref. telefónico | 06 |
||||||
| Fiestas mayores | 29 de junio | ||||||
| Patrón | Pedro y Pablo | ||||||
| Sitio web | Página web oficial | ||||||
Roma es una ciudad del sur de Europa, en la provincia de Roma, en la PenÃnsula Itálica, que antiguamente fue capital del Imperio Romano, y hoy es capital del estado moderno de Italia.
Situada en el centro de la penÃnsula, en la región del Lacio, a ambas orillas del rÃo TÃber, a unos 20 km de su desembocadura en el mar Tirreno bañada por el mar mediterráneo, fuente de riquezas de la zona. Población: 2.718.768 habitantes, que unidos a los de su área metropolitana, se elevan a 3.700.000.
Su importancia histórica es enorme. Cuna de la civilización occidental, atrae cada año a millones de visitantes, atraÃdos por las ruinas de su antiguo esplendor y sus incalculables obras de arte.
Enclavado en la zona oeste de la ciudad se encuentra el Vaticano, que constituye un estado independiente y soberano, centro de la Iglesia Católica.
Contenido |
editar Origen etimológico de Roma
Cuenta la leyenda que los gemelos Rómulo y Remo, hijos de Marte, fueron abandonados al nacer a orillas del rÃo TÃber. Afortunadamente, una loba llamada Luperca se encargó de amamantarlos y los bebés crecieron sanos. Sin embargo, siendo adultos, dice el mito que Rómulo mató a Remo su hermano y fundó Roma. Hoy en dÃa, el sÃmbolo de la ciudad imperial sigue siendo la loba y los dos niños.
Evidentemente el nombre de Rómulo es posterior al de Roma, creado por los hombres para explicar el nombre de la ciudad. Aún asÃ, este mito podrÃa tener algún sustento histórico, siendo Rómulo un personaje unificador de los pueblos que formaron Roma en su pasado mas remoto. Sin embargo, al parecer, el origen del nombre de Roma estarÃa mas bien relacionado con el antiguo nombre del rÃo Tiber.
A estos periodos de la historia de Roma se los conoce conjuntamente como Antigua Roma. Roma ha sido la capital de la Italia unificada desde 1871.
Según la tradición, Roma se fundó el dÃa 11 antes de las calendas de mayo, serÃa el 21 de abril de 753 a. C. Fundada Roma, comenzó a pelear contra sus vecinos, esta vez por conseguir mujeres, a las que raptaron durante unos juegos en los que invitaron a todos los pueblos vecinos. Vencieron a todos menos a los sabinos, porque la lucha terminó en un tratado de paz conseguido por las mujeres, que no querÃan perder ni a sus padres ni sus esposos. De este tratado surgirÃa la unión de los dos pueblos. Rómulo, luego de guerrear contra varios vecinos, desapareció en medio de una tempestad. No obstante, en el foro romano, tienen localizado el lugar exacto donde, según la leyenda, fue, Rómulo, abatido por un rayo. Según otras versiones se lo llevaron los dioses, y según dice Tito Livio, algunos pensaron que los senadores, únicos testigos de la desaparición, descontentos con el gobierno de Rómulo, lo asesinaron. Asà subió al trono, luego de un periodo de un año, Numa Pompilio, hombre insigne que habitaba entre los sabinos.
Los pueblos que habitaban en la penÃnsula itálica serán los siguientes: los latinos, que ocupaban la llanura entre el rÃo TÃber y los montes Albanos. Al norte del TÃber se encontraban los etruscos, más arriba del TÃber, este separaba a los umbros al sur y los etruscos al norte. Al este y sureste del Lacio se encontraba la cadena Apenina que serÃa el dominio de pastores nómadas emparentados entre sÃ, los sabinos, samnitas, marsos, volscos, campanos en Nápoles, ausones y oscos. TodavÃa más al sur los lucanos y bruttios.
El origen de los pueblos que a su vez originaron a Roma, se puede rastrear mediante la lingüÃstica. La cual divide a las lenguas indoeuropeas y las de otro origen.
Entre las primeras se encuentra el latÃn, el véneto, etc. Se comprobó que las lenguas europeas y asiáticas tenÃan un cierto parentesco, y se tuvo la convicción durante mucho tiempo, de que el parentesco delataba un origen étnico común, la existencia de un pueblo indoeuropeo y de una cuna común de su civilización. Se creÃa que la unidad original de este pueblo experimento una dislocación y que los grupos integrantes se fueron separando del conjunto, llevando en su emigración el dialecto hablado en su patria. Pero ya esta teorÃa está desechada. Las divergencias e interferencias que se descubren en Italia siempre, por muy remota que sea la génesis de los pueblos portadores del indoeuropeo; es decir, a través de una lenta elaboración étnica y cultural, durante la edad neolÃtica (4800-1800). Al parecer según P. Bosch, los movimientos convergieron a partir, al menos, de dos centros: la región del rÃo Danubio en el centro de Europa y la región del norte de Asia menor y parte del Cáucaso. Aproximadamente por entonces, según los lingüistas y los arqueólogos, el latÃn (introducido también por pueblos provenientes de la región danubiana) harÃa su aparición en Italia. Cada vez es mayor la resistencia frente a la hipótesis de una Italia pre y protohistórica que acogerÃa en su territorio a masivos grupos étnicos con su original unidad, mantenida a lo largo de la emigración. Más bien se insiste sobre las condiciones de infiltración, dispersión y cruzamiento en que se realizarÃa la intervención de elementos extranjeros.
editar El nombre de Roma
El nombre del pueblo generalmente se considera referirse a Rómulo, pero hay otras hipótesis. Una de ellas se refiere a Roma, cual serÃa la hija de Aeneas o Evandrus. Estudios recientes parecen darle significado de «rÃo»; Roma en ese caso significarÃa, según esta hipótesis, «el pueblo sobre el rÃo».
Roma es también llamada la urbe, y este nombre (que en latÃn significarÃa cualquier otro pueblo) viene de urvus, la ranura cortada por un arado, aquÃ, por la de Rómulo.
editar La leyenda del origen de Roma
Los orÃgenes remotos de la ciudad de Roma, se pierden en la leyenda; siendo seguramente anteriores año 753 a.C en que ulteriormente las autoridades romanas fecharon su fundación. Del mismo modo, siendo improbable que su fundación haya surgido de una acción explÃcita y deliberada, las tradiciones romanas posteriores adornaron su surgimiento con diversas leyendas, recogidas especialmente por el historiador romano Tito Livio, que vinculan el origen de Roma a un linaje de dioses y héroes. La mayorÃa se inclina a pensar que en una de las fuertes discusiones mantenidas por los dos hermanos, Rómulo mató a Remo en un acceso de ira y arrepintiéndose en el acto, decidió llamar a la ciudad Roma. Era el 21 de abril del año 753 a. C., correspondiente al año tercero de la sexta OlimpÃada.
Finalmente, Rómulo construyó refugios en el monte Capitolino para esclavos y criminales fugados y llevó a cabo el rapto de las Sabinas, mujeres de otra tribu del TÃber, para que los hombres que se le habÃan unido tuvieran sus esposas. Después de algunas guerras entre ellos, las Sabinas le declararon su rey. Rómulo fue el primer Rey de Roma y dice la leyenda que fue llevado a los cielos por su padre Marte, y que fue venerado como el dios Quirino.
Según la leyenda de los orÃgenes de Roma, un hijo del héroe troyano Eneas, (hijo de Venus, la diosa de la atracción y de Anquises, un pastor.), Ascanio, habÃa fundado sobre la orilla derecha del rÃo TÃber la ciudad de Alba Longa; ciudad latina sobre la cual reinaron numerosos de sus descendientes, hasta llegar a Numitor y su hermano Amulio. Este último destronó a Numitor; y para evitar que tuviera descendencia que pudiera disputarle el trono, condenó a su hija Rea Silvia a permanecer virgen como vestal, sacerdotisa de la diosa Vesta.
Sin embargo, Marte, el dios de la guerra, engendró en Rea Silvia a los mellizos Remo y Rómulo. Por ese motivo, al nacer los mellizos fueron arrojados al TÃber dentro de una canasta, la cual encalló en la zona de las siete colinas situadas cerca de la desembocadura del TÃber en el mar; siendo recogidos por una loba llamada Luperca que se acercó a beber, y que los amamantó en su guarida del Monte Palatino, hasta que fueron hallados y rescatados por un pastor cuya mujer los crió. Cuando fueron mayores, los mellizos restituyeron a Numitor en el trono de Alba Longa, y decidieron fundar, como colonia de Alba Longa, una ciudad en la ribera derecha del TÃber, en donde habÃan sido amamantados por la loba; y ser sus Reyes.
Cerca de la desembocadura del TÃber existÃan las siete colinas: los montes Capitolio, Quirinal, Viminal, Aventino, Palatino, Esquilino y Celio. Rómulo y Remo discutieron acerca del lugar donde fundar la ciudad; y resolvieron la cuestión consultando el vuelo de las aves, a la usanza etrusca. Mientras sobre el Palatino Rómulo divisó doce buitres volando, su hermano en otra de las colinas sólo vio seis. Entonces, Rómulo, con un arado trazó un recuadro en lo alto del monte Palatino, delimitando la nueva ciudad, y juró que matarÃa a quien lo traspasara. Despechado, su hermano Remo no obedeció y cruzó despectivamente la lÃnea, ante lo cual su hermano le dio muerte, quedando entonces como el único y primer Rey de Roma. Según la versión de la historia oficial de Roma antigua, eso habÃa ocurrido en el año 754 a. C. o más bien antes de nuestra era Roma comenzó su historia como una aldea más entre las otras muchas de pastores y campesinos que se repartÃan las colinas y minúsculos valles de la zona.
Si hemos de creer a Livio, ya entonces era muy especial, pues sus mÃticos fundadores tenÃan algo de divino; pero el propio escritor también confiesa que le parece lógico que los pueblos rodeen sus orÃgenes con leyendas y patrañas.
Los primeros habitantes fueron posiblemente un conglomerado de gentes de distinta procedencia que vivÃan al margen del desarrollo económico y cultural de sus prósperos vecinos, es decir, los etruscos al Norte y los campanios y los griegos al Sur.
Los arqueólogos descubrieron los restos de un primitivo poblado del siglo VIII a. C. en el Palatino y enterramientos a sus pies. A partir del núcleo original, la población debió de irse extendiendo por las laderas de las colinas próximas y, un siglo después, por el valle que habÃa entre ellas.
editar Historia
Cuando los núcleos latinos que habitaban las colinas del Quirinal, Esquilino y Celio se fusionaron con los del Palatino, fortificaron el recinto habitado, y asà se inició la primera fase de la Roma antigua hacia el siglo VIII a. C. (Roma Quadrata). Durante una segunda fase el perÃmetro de la ciudad se extendió por el monte Capitolino y por un pequeño valle que lo separaba del Palatino (allà se emplazó el Foro romano). Del siglo VI a. C. son las principales construcciones: Palacio Real, Foro, Cloaca Máxima y Tullianum.
Hacia 510 a. C. se fundó el templo de Júpiter Capitolino, y de la misma época son los templos de Saturno (498 a. C.), de Cástor (484 a. C.) y otros. Siguió un perÃodo de gran actividad constructiva: templos, basÃlicas, acuoductos y caminos consulares (VÃa Apia, VÃa Latina, VÃa Flaminia, etc.). La verdadera reorganización se llevó en la época de Augusto, bajo cuyo reinado se reconstruyeron templos y monumentos y se levantaron otros nuevos. El incendio de la ciudad, atribuido a Nerón (aunque otras fuentes lo desmienten), en el (68) hizo desaparecer gran cantidad de edificios, reconstruidos poco después por el mismo emperador.
Roma también estaba en guerra civil y ese mismo año Pompeyo huyó a Egipto tras su derrota en Farsalia a manos de Julio César. El gobierno egipcio, de facto en manos de un eunuco de la corte llamado Potino, le asesinó, pensando obtener asà un consiguiente apoyo de César que le permitiera vencer al bando de Cleopatra. Sin embargo, al general romano, que arribó a AlejandrÃa unos dÃas más tarde en persecución de su rival, no le agradó la decisión, pues su intención era capturarle con vida o quizás incluso perdonarle.
Al tiempo, Cleopatra consiguió acceder (burlando el control de los partidarios de su hermano) hasta el palacio real en el que se aposentaba César para persuadirle de que tomara partido por ella. El general propuso una reconciliación entre los hermanos que fue rechaza por Ptolomeo, quien además decidió atacar a los soldados romanos aprovechando su aislamiento. Estos resistieron el asedio al palacio de AlejandrÃa hasta que la llegada de refuerzos les permitió contraatacar y lograr la victoria final. Ptolomeo XIII pereció durante uno de los combates y Cleopatra fue proclamada reina (47) junto a otro de sus hermanos, Ptolomeo XIV Filópator II.
Julio César y Cleopatra pasaron juntos varios meses en Egipto y fruto de su relación nacerÃa Ptolomeo XV, más conocido como Cesarión. Luego él partió a combatir (y derrotar) a Farnaces del Ponto (47) y a doblegar con éxito la resistencia de los optimates en Tapso (febrero de 46) y Munda (marzo de 45), al tiempo que efectuaba en Roma diversas reformas polÃticas que le atañÃan tanto a él personalmente como al Imperio en general. Además de la instauración de una monarquÃa romana, entre los objetivos finales de César probablemente se encontrara el de unir, mediante su matrimonio con Cleopatra, a los Estados romano y egipcio, dando asà como resultado la unidad polÃtica de todo el mundo mediterráneo.
La influencia egipcia durante estos años de Julio César en Roma también se reflejó en la administración, la sociedad, la cultura e incluso la religión. Cabe citar, por ejemplo, la recaudación directa de los impuestos por el Estado (que evitaba los anteriores abusos de los publicanos); el inicio de la administración racional (y no la mera explotación) de las provincias; la adopción, con pequeñas correcciones, del calendario de Canopo (llamado desde entonces juliano); y la introducción del culto a Isis. La propia Cleopatra estuvo dos veces (46 y 45-44 a. C.) en Roma junto a Cesarión. Durante la segunda asesinaron a Julio César (15 de marzo del 44), tras lo cual tuvo que huir a Egipto. Allá ejecutó a su hermano Ptolomeo XIV y adjuntó al trono a su hijo.
La obra iniciada por Nerón fue continuada por sus sucesores: Vespasiano (Coliseo), Tito, Domiciano (renovación de los templos de Vesta, Augusto y Minerva, del Estadio, el Odeón, en Panteón, etc.). La obra de éste último emperador fue proseguida por Trajano (Foro y Termas), Adriano (puente Elio, templos de Marciana y de Venus, Mausoleo, etc.), Septimio Severo, Caracalla (Termas). En tiempos de Majencio se construyó la basÃlica homónima, y de Constantino, su sucesor, se conservan el Arco del Triunfo, las Termas Constantinas y las Elenianas.
Durante los siglos III y IV se mantuvo Roma en todo su esplendor, hasta el año 410, en que fue asaltada y saqueada por Alarico; a partir de este momento se inició su decadencia monumental. Durante los siglos VIII y IX la Roma cristiana se convirtió en la Roma pontificia. Los papas transformaron los antiguos edificios paganos en cristianos y mandaron construir otros nuevos y las grandes basÃlicas (San Pablo, San Lorenzo, Santa MarÃa la Mayor, etc.). En el siglo XI otra invasión (la de los normandos, en 1084) dejó la ciudad en ruinas. Los papas la reconstruyeron y quedó constituida en dos bloques: la ciudad religiosa, que los pontÃfices reservaron para sà (Vaticano, Ciudad Leonina), y la ciudad seglar, encerrada en la cadena de fortalezas feudales.
Durante los siglos XII y XIII se llevaron a cabo notables mejoras urbanas y se construyeron numerosos palacios y edificios públicos. A este perÃodo de esplendor sucedió otro de decadencia (de 1305 a 1378, perÃodo aviñonés), durante el cual los monumentos civiles y religiosos estuvieron en total abandono. A partir del papa Nicolás V la ciudad sufrió una gran transformación, y durante los siglos XV y XVI alcanzó una etapa monumental extraordinaria, llegando a la cumbre de su esplendor en tiempo de Julio II. Se amplió el Vaticano, se construyeron y decoraron la Capilla Sixtina y las Logias.
León X abandonó parte de los proyectos constructivos de Julio II y se dedicó con empeño al embellecimiento y reconstrucción de numerosas iglesias y basÃlicas siguiendo la inspiración de Sangallo, sucesor de Bramante y de Rafael como arquitecto papal. Sixto V fue el verdadero creador de la Roma moderna. Durante el pontificado de Clemente VIII se terminó la demolición de la basÃlica de San Pedro y la mutación de plano de la actual basÃlica, de cruz griega a cruz latina (fue consagrada en 1613). El arte barroco culminó durante el pontificado de Urbano VIII gracias a la actividad y genio de Bernini.
editar Fundación del Imperio
De acuerdo con la leyenda, la ciudad de Roma fue fundada por los gemelos Rómulo y Remo en el año 753 a. C.; pero la evidencia arqueológica indica que Roma se fundó por el asentamiento de grupos nómadas cerca del Monte Palatino y en el área del futuro Foro Romano, coanurbandose en siglo 8 a. C. La ciudad fue convertida en la capital del reino Romano (Reinado por 7 reyes según la tradición), de la república romana (Desde el 512 a. C. gobernada por el Senado) y del Imperio Romano (Desde el 31 a. C. gobernada por un emperador); su éxito dependió de sus conquistas militares, predominancia comercial en el mediterráneo y de la asimilación de las culturas vecinas (Como es el caso de los etruscos y de los griegos.
El dominio romano se extendió por casi toda Europa y por las costas del mediterráneo, mientras que su población alcanzó el millón y medio de habitantes.
editar CaÃda del Imperio y la Edad Media
Con el desarrollo del antiguo cristianismo, el Obispo de Roma ganó importancia tanto religiosa como polÃtica, y eventualmente hizo reconocer su primacÃa como Papa y estableció a Roma como el centro del cristianismo. Después del Saqueo de Roma por parte de Alarico I y de la caÃda del Imperio Romano de occidente en 476, el dominio de Roma se alternaba entre el Imperio Bizantino y los bárbaros. Su población era de 20.000 habitantes en la Alta Edad Media, lo que contrasta enormemente con los más de 2.000.000 de habitante que hubo durante el Imperio Romano en la ciudad; su abandono acentuó la decadencia de la ciudad a ruinas. Roma quedó como parte del Imperio Bizantino hasta que fue invadida por los lombardos en el año 751. En 756, Pipino el Breve concedió al Papa el dominio de las regiones cercanas a Roma, creando los Estados Pontificios. Roma quedó como capital de los Estados Pontificios hasta su anexión al Reino de Italia en 1870. La ciudad fue la de mayor peregrinación durante la Edad Media.
editar Siglo XVII-XIX
La población de Roma volvió a alcanzar los 100.000 habitantes durante el siglo XVII, pero estaba en retraso en comparación con otras capitales europeas durante los siguientes siglos, siendo una ciudad muy ocupada durante el periodo de la contrarreforma. Siendo atrapada por los churrascos nacionalistas del siglo XIX y teniendo dos veces una independencia corta, la ciudad fue un centro para las esperanzas de la Unificación Italiana, como querÃa el Reino de Italia gobernado por VÃctor Manuel II; después de la protección francesa que fue cerrada en 1870, las tropas de VÃctor Manuel II tomaron la ciudad y la convirtieron en la capital del reino italiano en 1871.
editar Siglo XX
Después de la Primera Guerra Mundial, Italia quedó en manos de un gobierno fascista guiado por Benito Mussolini, quien tomó la ciudad en 1922, eventualmente declarándolo un Imperio y siendo aliado de la Alemania Nazi. Este fue un periodo en el que la población creció aceleradamente, pasando de 212,000 habitantes durante la unificación a un poco más de un millón, pero este acelero fue cesado al empezar la Segunda Guerra Mundial, tiempo en el que Roma fue dañada tanto por el bombardeo aliado y por la ocupación nazi; después de la ejecución de Benito Mussolini y el fin de la guerra, el Referéndum de 1946 abolió la monarquÃa e instauro la República italiana. Después de la guerra, Roma creció momentáneamente, siendo consecuencia de "El milagro económico italiano" de reconstrucción y modernización. Roma se convirtió en una ciudad popular entre los 50's y 60's, siendo los años de La Dolce Vita (La dulce vida). Roma tuvo otro acelero de población en los 80's cuando el municipio alcanzó los 2'800'00 habitantes.
editar GeografÃa y clima
editar GeografÃa
Roma se encuentra en la región central de Italia Lacio con los afluentes de los rÃos Aniene y TÃber. El núcleo central de la ciudad se encuentra a 24 km del Mar Tirreno. La altitud de Roma es de 13 msnm (en la Piazza del Popolo) en lo más bajo hasta los 120 msnm en el Monte Mario. La comuna de Roma tiene 1.285 km².
editar Clima
Roma tiene un tÃpico clima mediterráneo que caracteriza a las costas de Italia. El clima es confortable de abril a junio y de mediados de septiembre a octubre, donde está el ottobrata (se puede traducir como el hermoso dÃa de octubre a castellano) conocido por dÃas soleados y cálidos. En agosto, la temperatura promedio es de 32 °C, tradicionalmente, muchos negocios romanos cierran durante agosto, pero no todos salen de la ciudad ya que en ese tiempo de verano es cuando llegan más turistas.
editar Localización de Roma
En el mapa anterior se muestra claramente la localización de Roma, antes de su gran auge sobre todas las naciones existentes en esa región, en especial, Grecia.
Esta pequeña ciudad Se desarrolló hasta llegar a ser considerada durante la época previa a la República, superior a sus vecinos, haciéndose cada vez más fuerte a medida que se apoderaba de más territorios. Ya en la República, alrededor del año 270 a. C. Roma dominaba toda la penÃnsula Itálica y seguÃa su expansión. Este imperio que a partir del siglo I a. C. serÃa gobernado por emperadores, creció y absorbió ciudades y territorios que hoy en dÃa comprenden más de 40 paÃses con 5.000 km, de un extremo a otro.
editar Museos
Entre los museos romanos hay que citar:
- Museos Vaticanos, que incluyen los famosos frescos de la Capilla Sixtina.
- GalerÃa Nacional de Arte Antiguo, con obras de Piero della Francesca, Fra Angelico y Rafael, entre otros.
- GalerÃa Borghese, dentro de la Villa Borghese (edificio del siglo XVII) con gran colección de pintura y escultura.
- Palazzo Doria-Pamphili, de cuya colección destaca el retrato de Inocencio X de Velázquez.
- Museos Capitolinos, que conserva la colección de arte más antigua de Europa. En él se encuentra, entre otras notables piezas, la loba capitolina.
- Museo Nacional Etrusco, en Villa Giulia, en el que destaca los sarcófagos etruscos.
- GalerÃa Nacional de Arte Moderno, donde se conserva una importantÃsima colección de arte contemporáneo.
- Museos de las Termas, donde se conserva una importantÃsima colección de antigüedades romanas.
editar Arquitectura
editar Antigua Roma
Uno de los edificios más notables de esta época es el Coliseo (70-80 d.C.), el mayor anfiteatro construido en la época romana. TenÃa plazas para 50.000 espectadores y en él se presenciaban combates de gladiadores, luchas de barcos, matanzas de cristianos, entre otros. Otros edificios romanos de esa época son el Foro Romano, el Domus Aurea, el Panteón de Agripa, la Columna de Trajano, las catacumbas romanas, el Circo Máximo, los Termas de Caracalla, el Arco de Constantino, el Ara Pacis, la Pirámide Cestia, entre otras.
editar Renacimiento y Barroco
Roma fue una de las ciudades de mayor importancia durante el Renacimiento y época barroca, en especial por el mecenazgo de la Santa Sede en el desarrollo urbanÃstico de la ciudad. Un ejemplo del urbanismo de este periodo es la Plaza del Campidoglio diseñada por Miguel Ãngel o la Plaza Navona.
editar Patrimonio de la Humanidad
En 1980, el centro histórico de Roma fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En 1990 se incluyeron en la declaración los bienes de la Santa Sede situados en la ciudad que benefician de derechos de extraterritorialidad.
| Centro histórico de Roma, los bienes de la Santa Sede situados en la ciudad que benefician de los derechos de extraterritorialidad y San Pablo Extramuros1 Patrimonio de la Humanidad — UNESCO |
|
San Pablo Extramuros |
|
| Coordenadas | |
| PaÃs | |
| Tipo | Cultural |
| Criterios | i, ii, iii, iv, vi |
| N° identificación | 91 |
| Región2 | Europa y América del Norte |
| Año de inscripción | 1980 (IV sesión) |
| Año de extensión | 1990 |
| 1 Nombre oficial según UNESCO 2 Clasificación según UNESCO |
|
editar Bienes inscritos por la UNESCO
| Código | Nombre | PaÃs | Año | Coordenadas |
|---|---|---|---|---|
| 91-001 | Centro histórico de Roma | Italia | 1980 | |
| 91-002 | Complejo de San Juan de Letrán (BasÃlica, Palacio Apostólico, edificios anejos, Escalera Santa) | Vaticano | 1990 | |
| 91-003 | Complejo de Santa MarÃa la Mayor (BasÃlica y edificios anejos) | Vaticano | 1990 | |
| 91-004 | Palazzo di San Callisto, en el Trastevere | Vaticano | 1990 | |
| 91-005 | Palazzo della Cancelleria | Vaticano | 1990 | |
| 91-006 | Palazzo di Propaganda Fide, en la Plaza de España | Vaticano | 1990 | |
| 91-007 | Palazzo Maffei (Palazzo della Pigna) | Vaticano | 1990 | |
| 91-008 | Palazzo dei Convertendi | Vaticano | 1990 | |
| 91-009 | Palazzo detto dei Propilei | Vaticano | 1990 | |
| 91-010 | Palazzo Pio | Vaticano | 1990 | |
| 91-011 | Edificios en el JanÃculo | Vaticano | 1990 | |
| 91-012 | Palazzo del Santo Uffizio | Vaticano | 1990 | |
| 91-013 | BasÃlica de San Pablo Extramuros | Vaticano | 1990 |
editar Comunicaciones
La red radial de comunicaciones de Italia converge en Roma, con autopistas Milán–Roma–Nápoles, Roma–Civitavecchia y Roma–L'Aquila-Teramo. La ciudad es también el centro de la red de ferrocarriles nacionales e incluye en su área urbana numerosas estaciones, como la estación Termini, Tiburtina, Ostiense, Trastevere, San Pietro, Tuscolana, etc.
La ciudad tiene dos aeropuertos internacionales, el Aeroporto Intercontinentale Leonardo da Vinci en Fiumicino y el Aeroporto Giovanni Battista Pastine en Ciampino, un helipuerto y aeropuerto menor para vuelos turÃsticos, el Aeroporto dell'Urbe.
La navegación fluvial del rÃo TÃber es posible en el centro de la ciudad, por medio de un servicio regular de navegación que tiene varios puntos de embarque alrededor de la isla Tiberina. El puerto fluvial, al que sólo tienen acceso embarcaciones de muy pequeño calado, no reviste importancia económica.
editar Hermanamiento
Roma está hermanada con ParÃs (desde 1956) (fr) «Seule Paris est digne de Rome; seule Rome est digne de Paris» (it) «Solo Parigi è degna di Roma; solo Roma è degna di Parigi». En español: «Sólo ParÃs es digna de Roma; sólo Roma es digna de ParÃs».
editar Véase también
- Tomba del Milite Ignoto
- Antigua Roma
- Ciudad del Vaticano
- Iglesia de San Ignacio
- Ãrea metropolitana de Roma
editar Enlaces externos
Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Roma.Commons
Wikiquote alberga frases célebres de Roma.- Sitio oficial del Ayuntamiento de Roma (italiano)
- Fotos de Roma

